Los Derechos el Niño
Se viene cumpliendo en el país la Semana Internacional de los Derechos del Niño.
Se trata de una conmemoración sumamente importante, que nos lleva a reflexionar sobre la responsabilidad que la sociedad internacional tiene frente a este tema muy sensible.
Señala la asamblea que considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre y en la dignidad y el valor de la persona humana, y su determinación de promover el progreso social y elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad. Que las Naciones Unidas han proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos que toda persona tiene todos los derechos y libertades enunciados en ella, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, opinión política o de cualquiera otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.
Considerando que el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento, y que la necesidad de esa protección especial ha sido enunciada en la Declaración de Ginebra de 1924 sobre los Derechos del Niño y reconocida en la Declaración Universal de Derechos Humanos, y en el entendido que la humanidad debe al niño lo mejor que puede darle, esta Asamblea General promueve una infancia feliz.
Pero a su vez insta a los padres, a los hombres y mujeres individualmente y a las organizaciones particulares, autoridades locales y gobiernos nacionales a que reconozcan esos derechos y luchen por su observancia con medidas legislativas y de otra índole.
No siempre sucede que los niños gozan de todos sus derechos y es por eso que debemos promover, no solamente cada 20 de noviembre, sino en cada día de nuestras vidas el cumplimiento de las obligaciones como padres pero también como gobierno.
Lamentablemente los medios de comunicación con demasiada frecuencia brindan noticias que involucran a niños en situaciones de riesgo, cuando no cometiendo actos reñidos con las buenas costumbres. Este tipo de informaciones son las que más impactan y es por eso que los titulares tienen una dimensión superior a otras novedades de signo alentador.
Debemos pensar que detrás de ese niño de edad escolar muchas veces, existe un mundo complejo, una familia desintegrada, que ha contribuido a desviaciones que estamos a tiempo de corregir.
Es imperativo superior tener presente que “el niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole”.
Este también es un derecho de los niños, que debe tenerse siempre presente.
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