El ejército nacional en su nuevo rol
Acaba de anunciarse que el Poder Ejecutivo abrirá a civiles varios cursos de oficios de corta duración, que el ejército nacional brinda a su personal en unidades militares de todo el país, con lo cual actuales trabajadores y personas que buscan empleo podrán capacitarse en destrezas como la albañilería, el quinchado, la carpintería, la herrería, la costurería, e incluso como enfermeros y veterinarios.
Esta información, aparecida en el semanario Búsqueda la semana pasada, señala que el proyecto comenzará a ser aplicado de manera gradual en Montevideo y luego en el Interior, e incluirá una segunda fase a la Escuela de Especialidades de la Armada.
En ese sentido la Fuerza Aérea firmó un acuerdo con la Universidad del Trabajo del Uruguay por el cual se desarrollan cursos de bachiller tecnológico en el área aeronáutica y areotécnica para personal militar y civil juntos en instalaciones de la fuerza del aire.
Este proyecto forma parte de una idea promovida por el Presidente de la República, por medio de la cual se procura un mejor aprovechamiento de instalaciones y capacidades militares para el sector civil, pero sobre todo se intenta con esta iniciativa frenar la deserción de estudiantes que no encuentran atractiva la oferta educativa, porque en sus planes está el poder insertarse lo más rápido posible en el mercado laboral.
En este caso la ventaja es que muchos jóvenes podrán acceder a esos cursos con mayor facilidad, dado que tienen como base un marco normativo más flexible que el de la UTU, sin que ello implique la formación militar para civiles.
Sin dudas que estamos frente a un aporte más a la formación de mano de obra, en áreas que están siendo muy requeridas por las empresas inversoras que se están instalando en el país.
La realidad está indicando que al Uruguay le ha llegado la hora de aprovechar toda su logística, desestructurando las “chacras” que lo único que han hecho es limitar la formación de gente que quiere aportar al desarrollo con sus capacidades.
En este caso el soporte es el ejército nacional, y nada mejor que una institución del Estado, a quien tanto se ha cuestionado por su rigidez funcional, abra las puertas de par en par a la sociedad para contribuir al conocimiento.
En Flores hay dignos ejemplos de los aportes realizados por la Unidad Militar con asiento en Trinidad, fundamentalmente en materia de obras en escuelas e instituciones de servicio, y en situaciones de emergencia social. Eso ha permitido una integración a la comunidad muy importante, que se podrá reforzar con este proyecto de formación de técnicos en rubros que son vitales en el mundo laboral de hoy.
De la misma forma que hemos tratado de formar opinión en cuanto a la necesidad de adecuar la currícula educativa –especialmente en UTU- a las demandas de los nuevos emprendimientos tecnológicos, estamos contestes con este proyecto que impulsado desde la presidencia de la República puede significar un aporte más que importante para un sector de la población activa uruguaya.
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